CASA DEL DEPORTE

ico-clima
12.1 ºC
Despejado

José Tomás Gálvez: Cuando era niño en la Casa del Deporte me dijeron que tenía potencial para natación

Lunes 10 de Marzo de 2014
El crédito nacional de natación para los X Juegos Suramericanos ODESUR Santiago 2014 habló con CiudadDelDeporte.com sobre sus inicios ligados a la Casa del Deporte y sus expectativas para esta importante fiesta deportiva continental.
1.637 visitas
  • José Tomás Gálvez: Cuando era niño en la Casa del Deporte me dijeron que tenía potencial para natación

Un marco imponente recibió a la CASA DEL DEPORTE en la piscina del Estadio Nacional, durante la jornada inaugural de la décima versión de los Juegos Suramericanos. En el flamante escenario, de primerísimo nivel, fuimos testigos del desempeño de la natación chilena, que tuvo como competidores a tres viñamarinos: Felipe Tapia, Oliver Elliot y José Tomás Gálvez. En medio de una fiesta deportiva, de un recinto repleto y fervoroso, y de nadadores de diversas latitudes, acompañamos la actuación de JOSÉ TOMÁS GÁLVEZ ENGELS, actor que transitó los 100 metros pecho por el segundo andarivel.

Luego de la carrera de un evento que desde su apertura emociona -por la concurrencia y por el lujoso reducto donde se disputó-, la CIUDAD DEL DEPORTE dialogó con uno de los suyos en un camarín del centro acuático habilitado especialmente para esta entrevista. “Quedé satisfecho con mi cuarto lugar en esta serie eliminatoria, logré hacer mi mejor tiempo, lo bajé a ocho centésimas. Un 1.08.33 después del 1.08.41 es una buena marca. Para mí es un logro porque en las mañanas se suele nadar más lento que en las tardes, por lo tanto, es bueno lo que hice”, indica José Tomás Gálvez, natural de Viña del Mar desde el 22 de febrero de 1997.

La conversación continúa en el “Elefante Blanco”, coloso que forma parte de imborrables estrofas del deporte nacional, de múltiples episodios acaecidos desde 1938. Entre ellos, de la disciplina de “Tarzán” (Johnny Weissmüller), Mark Spitz y de Michael Phelps. Y de José Tomás Gálvez, pechista que describe un trozo de su vida fuera de las piletas: “Nací en Viña, con orgullo lo digo… Ruth y Sergio son mis papás. Felipe es mi único hermano, tiene 21 años y está trabajando como fotógrafo acá en los Juegos. Este año iré a cuarto medio, a la Alianza Francesa de Viña del Mar. En cuanto a los estudios universitarios, aún no defino qué carrera escoger. Sólo sé que iré por el ámbito científico. No estoy seguro si entro inmediatamente o si me olvido para dedicar algunos años a la natación… De lo que sí estoy seguro es que, por los Odesur, ya falté al colegio esta primera semana de clases” -confiesa riéndose-.

Claro en su discurso es José Tomás –clarito-, con su fácil y correcto hablar disimula sus 17 años. Su voz grave, de un hombre de cuarenta, también ocultan esos 17 abriles. Y serenidad y concentración adultas mostró a pocos minutos de su turno, mientras las cámaras acosaban a la experimentada Kristel Köbrich. Eran las 12.15 del viernes 7 y la CASA DELDEPORTE estaba ahí, al borde de la piscina, a cinco metros de la meta.

Después de los 100 metros, ¿en qué otras pruebas competirás?

 El domingo compito en los relevos combinados, en 4 x 100 metros. Primero nadamos espalda, después pecho, mariposa y rematamos con crol… El lunes en la mañana participo en los 200 pecho, competencia en la que lucharé para clasificar y en la que tendré la posibilidad de acercarme a los tiempos de los rivales más potentes. La de los 200 es una etapa clasificatoria, excepto el relevo.

¿El relevo es una final, entonces?

Lo que pasa es que, como son Odesur, son pocos los países que compiten, no alcanza para que se disputen rondas preliminares. Es una carrera con sólo siete u ocho países, o equipos… Es relativo, pero igualmente es una final muy atractiva para nosotros y para el público. Felizmente, hoy vino harta gente, vi la tribuna llena. Eso motiva y le hace bien a los Juegos y al país.

¿Estás optimista para tus compromisos del domingo y lunes?

Me siento confiado, ya hice una buena marca hoy, la que me da seguridad. Con ella se rompen el hielo, la tensión y la ansiedad que se produce en los campeonatos. Estoy optimista, nunca de más pero me siento tranquilo para bajar los tiempos que me permitan dar un paso más a la marca de los Juegos Olímpicos Juveniles de China. 

En estos Juegos hay nadadores de nivel mundial, ¿qué buscas, qué expectativas persigues ante rivales exigentes y mayores que tú?

La verdad es que yo estoy un paso atrás porque soy menor de edad todavía, y como esto es un Odesur adulto, no vengo a buscar posiciones. No tengo nada que perder, puedo ganar experiencia, ver a competidores de nivel mundial, medallistas olímpicos. Están los brasileños Felipe Lima, que es tercero en el mundo, y Enrique Barbosa, cuarto. Además, el venezolano Carlos Claveri, campeón en el Odesur anterior en los 100 y 200. Esos son los rivales más técnicos, los de Venezuela y Brasil.

¿Cuáles han sido tus principales presentaciones y logros?

A los catorce años, en el Sudamericano de Bogotá, obtuve un sexto lugar en el 100 pecho. El año pasado saqué un cuarto, séptimo y octavo puesto en Lima. En octubre pasado, en la Copa del Pacífico, fui segundo en 200 pecho. Eso también fue en Lima. Y en el Campeonato Nacional Open del 2013, gané el 100 y 200… El cuarto lugar en el Odesur de Lima, el 2.26.63 que me está dando la marca para los Juegos Juveniles de este año, es el principal logro que he tenido.

Luego de los Sudamericanos, ¿por qué metas trabajarás esta temporada?

Como principal meta, tengo los Juegos Olímpicos Juveniles en agosto, que se disputarán en Nanjing, China. Ya tengo la marca de 200 pecho, era de 2.27.24 minutos e hice 2.26.63. He estado trabajando duro por ese objetivo, todo el año pasado y ahora durante el verano. La marca que me aproxima y que me dará el pase seguro para estar presente es de 2.22.24. Ojalá pueda ir a un evento de tan alto nivel.

“La gestión deportiva de Viña del Mar encabezada por la alcaldesa Virginia Reginato y por la Casa del Deporte ha sido correcta. Han implementado la recta Las Salinas y varios sectores de la ciudad con bastantes obras. He visto hartas corridas, cicletadas y numerosas actividades. Muchas. La preocupación por sus deportistas es indudable, el apoyo es fuerte y sostenido. En sus escuelas tuve mis primeros entrenamientos, los que me llevaron a ganar las primeras medallas en nacionales infantiles compitiendo por la Casa del Deporte y por la Asociación Viña. Ahí empecé a avanzar y a crecer más, hasta que llegó la oportunidad de pasar a la academia (de natación de Viña) donde seguí profesionalizándome…

“Sólo tres nadadores viñamarinos estamos participando en estos Sudamericanos, Oliver (Elliot), Felipe Tapia y yo. En general, somos más de veinte chilenos. Oliver y yo somos dirigidos por John Riaño, entrenador colombiano con el que llevo ocho años aproximadamente, desde que entré a la Academia de Natación de Viña. Para estos Juegos me preparé en la Escuela Naval de Valparaíso y desde hace una semana estoy alojado acá en el hotel del CAR (Centro de Alto Rendimiento del Estadio Nacional). Mi fuerte es el estilo pecho, al que también le llaman braza. Ésa es mi especialidad”.  

¿A qué edad comenzaste a nadar, dónde…?

A los siete años, en el Club Naval de Las Salinas. Una señora amiga invitó a mi hermano para que cuidara a su hijo. Lo llevó para que no se nos ahogara. Ahí me colé yo, me gustó nadar, mucho, y empecé a practicar en ese lugar. Después nadé en el colegio y en las piscinas de las escuelas de la Casa del Deporte.

¿Qué vínculo te une a la Casa del Deporte?

Estuve en su escuela, en sus piscinas… La Casa del Deporte asesora y se preocupa de organizar campeonatos, especialmente para niños y jóvenes de no muchos recursos. Tiene dos piscinas de buen nivel, las de Forestal y Villa Dulce que están condicionadas para entrenar y prepararse adecuadamente. Y con buenos profesores, eso es muy importante para todo deportista. Apoya harto. También me ha ayudado últimamente el gimnasio Sprint360 de Viña, ubicado en 14 Norte. En mi paso por la Casa del Deporte, y ahora por el gimnasio, me han cuidado y me han profesionalizado. Y mi familia siempre ha estado detrás… La familia es lo principal.

¿Competiste en torneos organizados por nuestra institución?

Cuando más niño competí harto y siempre estuve en el podio. En esos momentos, sus profesores me dijeron ‘tú tienes potencial, deberías ponerte a nadar más fuerte’. A partir de esos consejos, empecé a participar en campeonatos regionales, nacionales y sudamericanos. El año pasado, ya lo dije, me fue bien -en los Suramericanos Juveniles de Lima-, hice un cuarto lugar en 200 metros y un cuarto también en el relevo 4 x 100 combinado. Además, fui séptimo y octavo en 50 y 100 metros… Ahí ya no había vuelta, sabía que tenía que dedicarme a esto.

Califica la labor de la Casa del Deporte…

Trabaja muy bien, sé que permanentemente está apoyando. Conozco su labor, nadé en Forestal y en Villa Dulce con profesores que para mí fueron importantes en mis inicios. No hay una piscina como esta lamentablemente (Estadio Nacional), no es nada de fácil, pero las que tiene sirven mucho para entrenar y estar a punto. Están en estupendas condiciones y cumplen con las expectativas para formar niños. Y para lo recreativo, un tema muy importante para toda la gente de Viña.

José Tomás es parte de esta gran fiesta polideportiva que enaltece al país, que en Santiago y en Viña del Mar hermana a catorce naciones y a más de 3.700 competidores. Una cita que la noche del viernes 7 de marzo mostró, en el Estadio Nacional, en su inauguración, imágenes conmovedoras de nuestras mayores glorias: Anita Lizana, Manuel Plaza, Marlene Ahrens, Alberto Larraguibel y “Huaso”, Elías Figueroa, Fernando González, Marcelo Ríos, Iván Zamorano, Nicolás Massú, Julio Martínez -el inolvidable periodista-, Sergio Livingstone… Si usted ama el deporte, no pudo dejar de ver esa ceremonia. Incluso el presentador estuvo a la altura de un evento de tal magnitud: Fernando Solís, “La Voz de América”, locutor chileno de renombre internacional. Nada quedó al azar.

La CIUDAD DEL DEPORTE, en tanto, entregó a Bárbara Riveros el día sábado su primera presea dorada, tras el triunfo de la anfitriona en el circuito de triatlón que hizo palpitar su bello paisaje. Viña del Mar, cuna de José Tomás Gálvez siempre presente en los grandes sucesos del deporte, es sede del balonmano y lo fue del triatlón. El Gimnasio Polideportivo espera su asistencia para animar al septeto nacional.

Por Mario Ramírez Escudero 

1.637 visitas

Comenta esta Nota