Martín Palermo: Maradona está por encima de Pelé y de todo

Lunes 05 de Mayo de 2014
El gran goleador repasó con CiudaddelDeporte.com sus conquistas y su andar por el fútbol junto a Maradona, Boca y a la Albiceleste. Además, auguró un buen Mundial para la Roja.
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La Copa Libertadores de América, quincuagenaria y codiciada leyenda que vio la luz una tarde de abril de 1960 en Montevideo, la que han disputado grandes futbolistas de todos los tiempos, nos permite reunirnos con protagonistas que han lucido en ella todo su conjuro y talento. Pelé, Elías Figueroa, Alberto Spencer, Teófilo Cubillas, Fernando Morena, el “Beto” Alonso, Ricardo Bochini, Zico, Ronaldo, Ignacio Prieto -primer chileno que la levantó-,Caszely, Salas, Zamorano y Lucho Pérez son algunos de los astros que le han dado hermosa tradición -Alfredo Di Stéfano, Maradona y Messi no la jugaron-.

Con motivo de la máxima cita continental de clubes, la CASA DEL DEPORTE se reunió con el entrenador de Arsenal de Sarandí, MARTÍN PALERMO SCORPINO, ex delantero que con Boca Juniors conquistó América en dos ediciones, 2000 y 2007. El mayor goleador histórico de los xeneizes, atacante que arrollaba con su distintivo cabello platinado, accedió algunos minutos a la CIUDAD DEL DEPORTE. “El avión de Buenos Aires salió dos horas retrasado, no tenemos mucho tiempo pero ceno y charlo con Viña del Mar. Me esperan un rato”, asiente gentil el DT del cuadro que enfrentó a Unión Española.

Igualmente cordial e importante en la gestión de esta nota fue Roberto Beck, jefe de prensa de Arsenal, quien, como varios miembros de la delegación, estaba al tanto del descenso de Everton de Viña del Mar. Más, advirtiendo la camiseta oro y cielo de un hincha de frondosa melena en el hotel Hilton, emplazado a menos de diez minutos del Aeropuerto Internacional de Santiago. “Bajaron a la ‘B’, lamentable, conocemos a Everton y sabemos que Viña es muy linda, siempre visitada por muchísimos argentinos…”, expresan. Lo propio su kinesiólogo Javier Arozarena, primo de la esposa de un anterior presidente ruletero, timonel entre 2007 y 2012.

A las 10.20 de la noche, Roberto Beck nos indica: “Vengan, Martín los atenderá adentro, en el comedor, allí está más tranquilo”. Palermo se aparta de Roberto Abbondanzieri y de Rolando Schiavi, sus asistentes técnicos multicampeones con él en Boca, y se dispone a dar respuestas y sensaciones... 

Con Abbondanzieri y Schiavi marcaste un ciclo glorioso en Copa Libertadores, ganando además la Intercontinental…

Ganamos muchos títulos internacionales con Boca, les dimos muchas alegrías a una hinchada que sabe de logros, gente que no festeja subcampeonatos o terceros lugares… Y eso, seguramente, nos va a servir en nuestras carreras de técnicos. “Pato” (Abbondanzieri) y Rolando adquirieron mucha experiencia con esos títulos. Ya estuvimos los tres en Godoy Cruz el 2012. 

De niño, ¿fuiste de Boca, River, Estudiantes…?

Soy hincha de Estudiantes, toda mi familia también. Debuté ahí el ’92, entonces el cariño es fuerte. Boca es importantísimo en mi vida, es el club con el que alcancé mis máximas metas, fui goleador, me llevó a la Selección… Muy especial Boca en mi trayectoria, pero desde muy niño fui de Estudiantes.

Detente, Martín. Hablaste de tu familia. Menciónala en estas páginas…

Sí, tenés razón, más allá del fútbol y de todo, la familia es lo más importante. “Mary” es mi madre, María Juana, y mi padre es Carlos. Mi hermano, uno solo, es Gabriel, de 45 años. Y nací en La Plata, el 7 de noviembre de 1973.

Tu esposa es Jacqueline, paulista, brasileña…

No, fue (sonríe)… Ahora es Jessica, argentina. Tengo dos hijos, Ryduan, de 17 años, y Aline, que es de la brasilera. Tiene 21.

Te formaste en Estudiantes de La Plata, institución que ocupa un trono especial en las historias de la Libertadores. ¿Quién te descubrió, qué técnico te confirmó en sus inferiores?

Daniel Romeo fue, me fui a probar en los ochenta y él estaba a cargo en mi categoría. Daniel tiene historia en Estudiantes, es de la época de Carlos Pachamé, Carlos Bilardo, Raúl Madero, (Juan Ramón) Verón, el padre… Fueron los primeros que ganaron la Libertadores tres años seguidos y también la Intercontinental del ’68, cuando vencieron al Manchester (United) en Inglaterra.

¿Cuándo debutaste en Primera?

El año 92, en la última fecha del Clausura, contra San Lorenzo en cancha de Ferro Carril. El resultado fue 0 a 0, entré todo el segundo tiempo, tenía 18 años.

Carlos Caszely, el “Gerente” que sólo firmó goles bellos, jamás de los otros, carga desde hace más de treinta años con un karma por el yerro de un penal. El ídolo de Colo Colo y de la Roja de siempre ha pregonado con temple, clase y con un gran sentido del humor que “para desperdiciar uno, hay que atreverse y tirarlo”.

¿Por qué lo del “Chino” Caszely? Porque una fatídica noche de julio de 1999 en Paraguay, por Copa América, Palermo marró… ¡tres en un solo encuentro! Se trata de un récord mundial. En el 0-3 frente a Colombia, impactó el primero en el horizontal, el segundo lo envío a las nubes y el último, lo contuvo el arquero Miguel Calero. En la banca argentina, Marcelo Bielsa -sindicado como el gran responsable- veía enloquecido un caso único en el fútbol internacional. Y a diferencia de Caszely, nadie se mofó de Palermo, quien incluso fue respaldado con un irrestricto nacionalismo.

¡Qué coraje, Martín! ¿Por qué ejecutaste tres faltas? Fallar dos se puede, pero una tercera…

No se pude condenar a un ídolo de tantos goles, me decís que a Caszely lo han cargado por largo tiempo. Penales fallaron todos, Maradona, Messi ahora… Claro, yo fallé tres (sonriendo)… Fue lo más triste que me pasó dentro del fútbol, hoy tomo como una anécdota el haberlos errado. Creo que fui valiente, quise salvar los dos primeros. Pero volví a la Selección para cambiar esa imagen de Paraguay con mi participación en la Eliminatoria del 2010 y estando dentro de Sudáfrica.

 ¿Qué te dijo Bielsa durante y después del partido, en medio del segundo y tercer lanzamiento?

Nos habló en general, a todo el equipo, y después habló conmigo, pero nada tan especial. Obviamente que me sirvió mucho de experiencia lo que Marcelo me hizo ver, un técnico que te decía las cosas frontalmente, una cualidad de él que para mí fue muy importante. El equipo asumió la derrota como una más, yo no, claro. Fue durísimo, un suceso nefasto, y tuve mucho respaldo y respeto en mi país.

En los encuentros siguientes fuiste titular…

Marcelo me confirmó en el equipo, me dio la confianza y fui titular en los dos siguientes encuentros. Ganamos 2-0 a Uruguay, hice el segundo gol, y clasificamos a la próxima fase. Ahí perdimos con Brasil 2-1, un rival que tenía un gran equipo y que fue campeón de esa Copa.

El “Titán” y el “Dennis Rodman Argentino” son apodos que la fanaticada boquense le ha endosado al goleador que, antes de brillar en su tierra, paseó su potencia por canchas hispanas: Villarreal y Betis supieron de su olfato. Reposado y esperando con optimismo el juego ante Unión Española -finalista de la Libertadores 1975-, Palermo comparte plácidamente con la CASA DEL DEPORTE. Con voz amiga y sutil, con timbre de hombre bueno.

Los apelativos forman parte del fútbol, hay de todo, “Sapo”, “Matador”, “Bam Bam”… ¿Cuál de los tuyos te genera más simpatía?

El ‘98, ’99, le preguntaron a Carlos Bianchi acerca de mí, por un apodo que reflejara mi estilo, y la respuesta de Carlos fue que yo era un gran anotador, que era el “Optimista del Gol”. Ahí nació, me gustó y quedó lo del Optimista y todo ese tema de los goles… Carlos fue valioso para nosotros en Boca, bajo su dirección ganamos todos esos títulos.

¿Fue tu mejor entrenador?

Hubo muchos. Con Carlos vivimos la mejor etapa en Boca, pero no dejo de tener presente al “Profe” (Daniel) Córdoba en Estudiantes, al “Coco” Basile, a Bielsa en mi primer ciclo en la Selección. Ni a Miguel Russo, con el que obtuvimos la Libertadores el 2007… Tengo muy presente a Diego, él me llevó a Sudáfrica. De todos se aprende y se va aplicando en una carrera que recién comienzo junto al “Pato” y Rolando.

Eres el máximo goleador histórico de Boca…

Exactamente, con 236, los pasé a todos, a “Pancho” Varallo, (Roberto) Cherro… De los más nuevos, a Guillermo (Barros Schelotto), Diego Latorre, Rodrigo Palacio, a todos.

El primer tanto que anotaste en un superclásico que convoca expectación mundial fue inolvidable. Le diste el triunfo a Boca con un cabezazo tras elevarte más que “Toto” Berizzo y que todos. El “Chi-le-no” Salas jugó ese día.

Inolvidable, ese 2-1 que hice fue el inicio de una maravillosa relación con la hinchada de Boca, para su gente es un gol tan importante, el del triunfo en un clásico y jugando en la cancha de River. Llovía esa tarde, no me olvido del cabezazo, fue el ‘97… Sí, y estaban Berizzo, Maradona, Marcelo Salas… Marcelo no sólo fue un gran goleador, también un delantero de una exquisita calidad, un ídolo en River.

Maradona esa tarde jugó su último partido oficial, ¿me equivoco?

No, así fue, jugó su último partido, estuvo los primeros 45 minutos y entró Román (Riquelme). Fue un clásico especial entonces, ganamos 2-1 con mi gol y Diego se despidió con una victoria frente a River en el Monumental.  

¿Cuál es el mejor futbolista de la historia?

Siempre Diego, él fue mi mayor ídolo y un referente por todo lo que ha dado al fútbol argentino y mundial. Lo que hizo en el Nápoles y en nuestra Selección el ’86 fue incomparable. Diego, para mí, siempre fue lo máximo.

Fueron compañeros y te dirigió en la Selección. Tiene una gran significación para ti…

Y no sólo para mí tiene un significado muy especial, hizo mucho para que yo llegara a Boca  junto con los mellizos Barros Schelotto (Guillermo y Gustavo). Además de compañeros, tenemos una relación fuera del fútbol y me dio esa gran posibilidad de estar a mis 36 años en un Mundial. Por eso y por mucho más siempre le voy a estar agradecido.

En 1986, antes quizás, comenzó un debate al que no se le vislumbra un fin: ¿Pelé o Maradona?

Lo dije, Diego es el mejor de todos, no conozco a Pelé, no lo he visto más allá de las referencias que dicen que también fue un jugador maravilloso. He visto algo de imágenes, sé que ganó mundiales y de que fue gran figura en ellos como Diego… Diego está por encima de Pelé y de todo.

Maradona o Messi…

No me gustan las comparaciones, los dos han dado grandes momentos al fútbol, por algo “Leonel” ha sido elegido en los últimos cuatro años el mejor del mundo. Cada uno tiene su estilo y su forma, aunque son parecidos. Hoy tenemos que disfrutar a Messi, nosotros por ser argentinos y por tenerlo en nuestra Selección. Ustedes y el mundo tienen que admirar a un futbolista que, por su calidad, ya está dentro de los más grandes de la historia.

Pelé, Maradona y Messi vistos por un personaje que irrumpe en el arduo camino de la dirección técnica, profesión a la que se le exige instantaneidad en los resultados y que no avala el éxito por haberse llamado en la cancha Pelé, Maradona, Cruyff, Beckenbauer o Palermo. Al respecto, qué le parece esta impresión de Antonio Alzamendi, otrora seleccionado uruguayo que ganó la Libertadores ’86 con River: “La verdad del fútbol pasa por los jugadores. No vi a Capello o a Menotti sacando campeón a un club chico. No me vengan con el cuento: sabrán del achique o del alargue, pero lo más importante está en los once”.

Si de anotaciones se trata, el zurdo Palermo festejó por medio de todas las facetas y en las más diversas latitudes. En Buenos Aires, Tokio y Sudáfrica. Con la cabeza, ambos perfiles, cayéndose y desde mitad de cancha.  

La Intercontinental de 2000 fue otro momento elevado en tu carrera, en Tokio no perdonaste frente al Real Madrid…

También fue muy importante en mi carrera ese 2-1, otro de los momentos más lindos que viví. Tuve la suerte de conseguir esa Copa ante un inmenso rival, haciendo los dos goles a Iker Casillas. Fueron temprano, a los seis o siete minutos marqué el 2-0 luego de un maravilloso pase de Riquelme. Son logros inolvidables que le dimos a Boca, títulos que el hincha tiene muy presente.

En tu museo interior, ¿qué goles brillan como el mejor y el más importante?

Hubo muchos de importancia y bonitos… El que anoté a Perú en la Eliminatoria 2010, en la penúltima fecha y en el minuto 92 fue dramático. Fue el 2-1 que nos permitió seguir soñando con la clasificación. Y el que marqué a Grecia en el Mundial, anoté de derecha. Son muy importantes porque tenía puesta la camiseta de mi Selección, para un jugador hacer un gol con la camiseta de su país en un Mundial tiene un altísimo valor.

Brasil 2014

¿Qué jugadores chilenos están llamados a ser figuras en el Mundial?

Chile, que hizo una gran Eliminatoria, tiene grandísimos jugadores destacando en el fútbol de Europa, como Vidal en Italia, Alexis Sánchez en el Barcelona, Gary Médel… Jugadores muy importantes que, creo yo, pueden ser figuras y que indudablemente van a potenciar a Chile para hacer un buen papel.

¿Te parece acertada la conducción de Jorge Sampaoli?

Ha hecho méritos en el fútbol chileno, los demostró con Universidad de Chile logrando triunfos en Brasil y en Argentina. Su sistema o forma es muy similar a la de Bielsa, han seguido con una misma línea, no cambiar es importante para los jugadores. Por eso lo eligieron, teniendo las características de Bielsa le ha dado muy buenos resultados a la Selección de ustedes.

Brasil, Alemania, España, Argentina… En el papel, ¿esas son las selecciones candidatas al título?

Los nombres y candidatos son siempre los mismos, son los que uno  prevé que pueden tener máximo protagonismo. Pero hoy el fútbol está tan igualado… Esperemos que sea la selección argentina (sonriendo) la que tenga ese protagonismo y que pueda llegar a conseguir el objetivo mayor. A Chile le deseo lo mejor, tienen que estar tranquilos, la verdad es que tiene muy buenos jugadores.

Nuestro medio, históricamente, ha mirado el Atlántico para contratar entrenadores. El registro reciente señala que los DT nacionales dirigen interinamente mientras el objetivo de los dirigentes apunta obsesivamente hacia otras fronteras…

¿Te reuniste con la “UC”, con José María Buljubasich? ¿Qué pasó?

Sí, hace un mes y medio conversé con la Católica, cuando anduve de paso por acá. No pasó nada. Tuve una charla con Buljubasich que quedó nada más que en conocernos y en poder hablar, en conocer la forma de trabajar de Universidad Católica. No hubo ningún avance, no llegamos a acuerdo para venir a dirigir en Chile.

Eso fue en Santiago. Y Viña del Mar, ¿qué sabes de la CIUDAD DEL DEPORTE?

Hace poco estuve en Reñaca, en febrero, vinimos a jugar un torneo de fútbol-tenis de la FTA Tour (Asociación Mundial de Fútbol Tenis). Compartimos con Zamorano, Rozental, Diego Rivarola, conjuntamente con el “Pato” Abbondanzieri. La pasamos muy bien, nos hicieron sentir muy cómodos en Viña del Mar, una linda ciudad para volver a ella con la familia. Me gustó mucho… No, no jugué en Viña el 2002 cuando Boca enfrentó a Wanderers por la Libertadores. Yo estaba en España, en Villarreal.

Impresionan el respeto e idolatría que los argentinos consagran a sus titanes deportivos. Y a sus colores, a su camiseta albiceleste en las glorias del ’78 y ’86, y en fracasos como el del ’93, cuando el humillante ¡0-5 ante Colombia en casa! En todo momento: eliminaciones, sonados dopajes, penales desviados… MARTÍN PALERMO revalidó en estas páginas de la CASA DEL DEPORTE ese respeto y fidelidad.

Arsenal, el Equipo de Martín, voló cruzando los Andes con la misión cumplida merced a un frentazo de Braghieri en Santa Laura. Voló con un optimista del gol, con un protagonista y amigo de una pasión impar, la Libertadores.

Por Mario Ramírez Escudero

 
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