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JULIÁN CAMINO

Lunes 22 de Octubre de 2012
“Chile clasifica a Brasil, le tengo fe por la clase de jugadores que tiene y porque sale a buscar los partidos”
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  • JULIÁN CAMINO

No es fácil dialogar con los responsables técnicos de una de las mejores selecciones del mundo pocas horas antes de un juego crucial, determinante para arribar a Brasil 2014, Mundial en el que Argentina pretende revalidar la gloria que alcanzó en su tierra en 1978 y en México, en 1986. Su entrenador, Alejandro Sabella, volante zurdo de juego excelso y elegantísimo en River Plate y Estudiantes de La Plata en los años setenta y ochenta, se refugió en su aposento y salones inabordables del hotel InterContinental de Avenida Vitacura. Junto con Messi, Higuaín, Di María y Agüero -los “Fab Four” de la Albiceleste- el estratego se enclaustró y no atendió a la prensa. Menos al sinfín de hinchas que se las ingenió para ingresar al recinto sólo para ver transitar raudamente a sus pupilos cuando, a las 17.30 del lunes 15 de octubre, emprendieron el traslado hacia el Estadio Nacional de Chile para reconocer la cancha que albergó el encuentro con La Roja de Claudio Borghi. Con Sabella en lo suyo, planificando un compromiso de alta tensión -vital para que los nuestros continúen en carrera-, fue JULIÁN CAMINO BOLY, su asistente de campo, quien charló en exclusiva con la CASA DEL DEPORTE de VIÑA DEL MAR. Camino, hombre bonachón, complaciente y educado, ¡cumplió! No me extraña: en 1983, cuando los viajes a Santiago integrando su Selección y a su querido Estudiantes, conocí su apreciable calidad humana. Zaguero lateral derecho recio y temperamental, como la mayoría de quienes visten la triunfal casaquilla de Estudiantes, da su palabra en el momento de un reencuentro que aguardó más de 25 años: “¡Hola, cómo están, cómo andás vos Julián -interroga al fotógrafo de VIÑA, CIUDAD DEL DEPORTE-. Tanto tiempo, harto ya. Y cómo anda Viña! Ahora vamos al estadio, volvemos a las ocho y conversamos. Sí, seguro. Sabella no puede, yo sí hablo con ustedes”. Retorna el “Pincharrata” al InterContinental -”así apodan a jugadores e hinchas de Estudiantes”- y no omite la palabra empeñada: “Subo, como y bajo cerca de las once”. Abajo, mientras, desfila un centenar de hinchas que se ilusiona con la presencia de las cuatro máximas estrellas trasandinas. Nada. Imposible. Sólo el doctor Carlos Bilardo, ginecólogo que como DT fue campeón en México ’86, y algunos jugadores de menor notoriedad bajaron al relax antes del sueño reparador. Al sector donde conversaban directivos de la AFA, cordiales con Viña del Mar, Sergio Goycochea, consular ex arquero que conteniendo penales en Italia ’90 alcanzó fama global, Guillermo Coppola, representante de Maradona en la mejor época del astro, y actores del balompié local que también, innegablemente, buscaban la instantánea con Messi, el supercrack que genera devoción en todos los rincones del planeta. Omar Labruna, amigo y compañero de Sabella en River, Jorge Fleitas -”a Colo Colo aún no lo hago correr como muchos piensan, nos falta, y vamos a ser campeones. Acordáte”-, Rivarola, Buljubasich, Enzo Gutiérrez, Marino, Iván Zamorano se desplazaban por el cuartel de los líderes de la Eliminatoria. Incluso Filippo “Pipo” Borghi, el gigantón hijo del seleccionador nacional, y Tito Fouillioux esperaban la quimérica aparición del ídolo del Barcelona -”traje a Gonzalo, mi hijo menor, por si se toma una foto con Messi”, asentó el Cruzado Caballero-. ¡Grande es el fútbol, muy grande, mueve multitudes como el que más! Ese escenario se vivía previo a una confrontación que causó una expectación descomunal, mas con la consular visita de “Lio”, uno de los más grandes de la historia (¿quedan refutaciones a estas alturas?), y con una Roja crítica, con bajas significativas y con un cuerpo técnico latamente cuestionado. Con una Roja envuelta en océanos de dudas, extravíos y pesimismos. Lamentablemente.

Antes de Camino, un par de reflexiones: ¿Borghi ordena a un pupilo que triunfa en el más alto nivel, Vidal, a propinar un codazo casi demencial? ¿El Bichi, que logró todo jugando, desperdicia penales o se gana estúpidas amarillas, por ejemplo? ¿O adolece de clase para finiquitar? ¿Nuestro DT, fenomenal individuo, pierde balones infantiles o denigra a un juez? ¡No! Él no juega, él no decide dentro del campo, no se hace expulsar ni discute ostentosamente con los rivales y árbitros como lo hace Medel.

”Ahora sí, conversemos. Carlos (Bilardo) nos va a acompañar un rato”, convoca el ayudante máximo de Sabella.

 Es tarde, Julián. Son las once y cinco de la noche…

No, tranquilo. Me acuesto a las doce y mañana no me levanto tan temprano. ¿De cuándo que no nos veíamos, de cuando vine con Estudiantes y con la Selección? ¡Mucho tiempo!

Desde el ’83, cuando viniste con Estudiantes a jugar la Libertadores y con tu Selección a un amistoso con Chile. Y acá, al fotógrafo, lo viste hace poco cuando viajaste a ver a Matías Rodríguez… VIÑA CIUDAD DEL DEPORTE te quiere conocer más.

Julián Camino Boly soy. No, no tengo segundo nombre, ni tercer (bromea). Nací el 2 del 5 de 1961 en el hospital de Maipú, provincia de Buenos Aires, a 100 kilómetros de La Plata. Soy hijo de Marta y Horacio, mi esposa es María Rosa Padrón y mis hijas, Melissa (27) y Brenda (25). Melissa está embarazada, pronto seré abuelo. Este regalo que me trajiste del deporte de Viña se lo guardaré a mi nieto… Tengo estudios primarios y secundarios, de ahí me dediqué al fútbol.

¿En qué club te formaste? ¿De cuál eres hincha?

Siempre hincha de Estudiantes, me formé ahí. Llegué a las infantiles, a la Octava División, y en Primera debuté el ’79 contra Quilmes. Perdimos 4-2 en cancha de Quilmes, tenía 18 años. Debuté con el “Tata” (José Luis) Brown, Abel Herrera, (Miguel Ángel) Russo, con el Pato Hernández. Con varios conocidos. A Russo le fue muy bien acá en la Universidad (de Chile), es un muy buen técnico Miguel.

Los años ’82 y ’83 viviste tu mejor momento con Estudiantes y fuiste nominado a la Selección…

Fue una muy buena época, ganamos el Metropolitano y el Nacional a Independiente que tenía un equipo brillante. Tenía a Enzo Trossero, Hugo Villaverde, Claudio Marangoni, Ricardo Giusti, Burruchaga… A Bochini, imagináte. Y nosotros, ¿te acordás?, a Carlos Bertero, el Tata Brown, Russo, el Bocha (José Daniel) Ponce, Sabella, Marcelo Trobbiani… Yo jugaba de 4 (N. del R.: lateral derecho en Chile). Ese equipo lo armó Bilardo el ’82. Jugamos la Libertadores del ’83 con Colo Colo y Cobreloa y en semifinales nos eliminó Gremio, que fue el campeón.

Contra Gremio, en La Plata, alcanzaron un triunfo con ribetes de hazaña…

Sí, un gran recuerdo que no nos sirvió. En Brasil, perdimos 2-1 cuando faltaban cuatro minutos y en nuestra cancha, empatamos a tres con siete jugadores. Increíble, perdíamos 3-1 y a los 86 minutos Russo anotó el 3 a 3. Salí expulsado yo, Miguel Gette, Trobbiani y el Bocha Ponce. No pasamos a la final por un punto, ese año había dos grupos en semifinales… Nuestra gente igual quedó feliz y siempre nos recuerda ese partido.

¿Te acuerdas de los encuentros con Colo Colo y Cobreloa en Primera Fase?

Cobreloa tenía un muy buen equipo, nos ganó fácil, 3-0 en Calama (dos del Trapo Olivera y Letelier). En el norte es difícil jugar. Con Colo Colo acá perdimos 1-0 (Hisis). En Argentina ganamos bien, 4-1 a Colo Colo (Caszely) y 2-0 a Cobreloa. Ferro Carril era el otro del grupo.

Sí ganaste la Libertadores de 2009 con tu dilecto Estudiantes…

Un recuerdo imborrable. Fui asistente de Sabella, él debutó ese año como técnico. Llegamos al cuarto partido en reemplazo de Leonardo Astrada. No perdimos ninguno. En la final, empatamos 0-0 con Cruzeiro en La Plata y en Brasil, ganamos 2-1. En la cancha fue muy importante (Juan Sebastián) Verón, fue el líder, el que tenía más experiencia… Recuerdo que los árbitros fueron chilenos en la segunda final  -Chandía, Mondría y Basualto-. Ganamos la cuarta Copa, yo crecí sabiendo de las tres que logramos entre el ’68 y ’70. De las que recordás con Bilardo, él también ganó la Intercontinental del ’68 al Manchester United.

Integraste el plantel que logró una angustiosa clasificación al Mundial de México. Ese día viviste una experiencia dolorosa cuando Perú casi los despacha a un repechaje inédito para tu país…

Fue terrible ese partido en la cancha de River. Perú nos estaba eliminando, nos ganaba 2-1, y faltando nueve minutos Passarella tiró al arco, pegó en un palo y el Flaco Ricardo Gareca la empujo para el empate. Jugó Maradona ese día y fracturé a Franco Navarro, lamentablemente. Pero no me expulsaron, si fue al minuto de juego.

¿Te has visto con Navarro?

El otro día me junté con el hijo en Perú (11 de septiembre) y con Franco he conversado. Hay buena onda, nos llamamos por teléfono, me fue a saludar, todo, y le regalé una camiseta de Messi con la firma de todos los muchachos.

¿Qué sentiste cuando Bilardo te marginó de los 22 que concurrieron a México ’86?

Uno se acostumbra a esos sinsabores del fútbol, uno es profesional, sabe que todo puede pasar. En una selección nadie tiene el puesto seguro… salvo Maradona, Messi o Pelé. Yo estaba feliz con haber ayudado a la clasificación. Estaba contento, además, porque había grandes amigos en el plantel que fue campeón del mundo. Y no fueron varios jugadores consagrados que fueron importantes en esa Eliminatoria: el Pato Fillol, Russo, Enzo Trossero, Gareca, que nos dio el empate con Perú.

Tu apreciación de Borghi y Bielsa…

Para dar una opinión de un técnico, uno tiene que haber trabajado con él. O conocerlo más en profundidad. Como técnicos, no conozco a ninguno de los dos. No puedo darte una opinión autorizada, sí de jugadores que han sido dirigidos por ambos. Bueno, pero son dos muy buenos entrenadores, con muy buena táctica, siempre están pensando en el arco rival. Eso a los jugadores les gusta, atacar es lo más importante. Y no olvidemos a Pellegrini, ha hecho una carrera espectacular en España y antes, en Argentina, fue campeón con San Lorenzo y River.

Pero sí adviertes diferencias entre lo que hizo Bielsa y lo que pasa hoy…

Bueno, lo que pasa es que… vos tenés razón en eso. En este momento no está tan bien el equipo como estaba con Bielsa. Pero todavía no terminó la Eliminatoria, creo que va a andar bien Chile, tiene jugadores de gran calidad, que juegan a gran nivel pero que no pasan por un momento bueno. Es sólo un momento transitorio, creo yo.

Camino sigue describiendo el actual momento de nuestro seleccionado y Bilardo, uno que sabe (como sea) y que fue testigo de esta entrevista durante diez minutos, se excusa ante la petitoria de la CASA DEL DEPORTE de Viña del Mar: “No, hablen ustedes nomás, si la nota es con Julián. Yo sólo escucho. Además, estoy cansado y ya voy a dormir”. El coordinador de las selecciones argentinas, antes de dejarnos, pregunta con un dejo de asombro: “¿De dónde sacaste este libro? Es increíble, tiene mucha historia, muchas fotos…” (publicación con todo el historial de la Copa Libertadores; el médico aparece en alineaciones, imágenes, testimonios).

”Son técnicos reconocidos, cada uno tiene sus cosas, a los dos les ha ido bien. A Pellegrini igual, no cualquiera llega al Real Madrid. Borghi anduvo muy bien acá, con Colo Colo, y fue campeón con Argentinos Juniors, y llegó a Boca. A Bielsa lo conocemos todos, es reconocido a nivel mundial… Los tres están ampliamente capacitados para dirigir a cualquier selección”, decreta la mano derecha del zurdo Sabella, con quien condujo a Estudiantes a obtener su cuarta Libertadores en 2009.

Borghi fue un gran jugador…

Un excelente jugador, uno de los mejores que vi. Hacía la rabona, era un espectáculo verlo. Lo enfrenté, él jugando por Argentinos y por River. Con Argentinos ganó la Libertadores del ’85 y fue campeón en México.

Ustedes clasifican seguro a Brasil… ¿Qué otras selecciones viajan al próximo Mundial o es prematuro pronosticarlo?

Están todos parejos, está complicado. A nosotros nos juegan a hacer el primer gol, los equipos se nos van a defender. Con Paraguay nos costó en Córdoba a pesar del 3-1, contra Uruguay también, pero después lo ganamos bien (3-0). Está bravo, muy difícil, se metieron Colombia y Ecuador, Uruguay bajó… Chile clasifica, cómo no, yo le tengo fe por la clase de jugadores que tiene. Juega tanto de local como de visitante de la misma manera, sale a buscar los partidos. No pasa por un momento bueno pero, a mí me parece, tiene un buen equipo.

Maradona o Messi…

Tuve la suerte de jugar con Diego y ahora estoy dirigiéndolo a Messi. Son dos épocas totalmente distintas. Messi está en el mejor equipo del mundo y Diego jugaba en uno que…

Jugaba prácticamente solo… ¿Defieres, puede ser?

(Ríe con su temple campechano) Y… claro, exactamente, aunque en todos los equipos juegan once. El Nápoles no era tan importante como el Barcelona, después llegó Careca, el brasileño, y otros jugadores de buen nivel. Pero son dos épocas distintas y con jugadores muy distintos, ¿viste?

¿Quién fue tu ídolo?

El Loco Gatti… Sí señor, Hugo Orlando Gatti, un arquerazo espectacular que él solo llenaba estadios. Y de mi puesto, había un alemán de apellido Kaltz, gran lateral de los ochenta.

Manfred Kaltz, Julián. Lo recordamos porque Gustavo Moscoso, delantero chileno, le hizo un túnel primoroso antes de vencer a Schumacher en el Mundial de España. Alemania ganó 4-1 y Rummenigge “nos dio un baile”.

Qué memoria la de ustedes… No, no me acuerdo de ese gol, lo veré, ahora todo se ve en la Internet. Rummenigge era un jugador extraordinario y Alemania perdió la final ese año con Italia (1982). Fue un triste Mundial para Argentina, a Diego lo expulsaron cuando jugamos con Brasil, selección con extraordinarios jugadores. Era más que Italia y Alemania.

¿Qué futbolistas chilenos te sorprenden?

De ahora, Vidal. Está haciendo una excelente campaña ahí en la Juventus, uno de los grandes clubes del mundo. A Alexis también lo conocemos perfectamente, Isla es un jugador muy importante con Beausejour. Los dos van constantemente al ataque, por la raya hacen estragos, llegan al fondo. Por esto te digo que Chile tiene un buen equipo.

¿Y de los retirados…?

Zamorano, Salas… Salas fue ídolo en River, ganó muchos campeonatos, un zurdo extraordinario. Y de clubes, los que más conozco son Colo Colo y Cobreloa. Tuvo una muy buena época Cobreloa, con figuras destacadas y llegó a la final de la Copa Libertadores. Sí, Bertero, el arquero, y Trobbiani jugaron ahí. Trobbiani fue campeón (en 1988 generó el fútbol loíno con el viñamarino Jorge Chicho García).

Un resultado para mañana…

Va a ganar Argentina, no sé, pero vamos a ganar. Es un partido duro, jugamos de visitante contra Chile que está obligado a recuperar la senda. No sé cuánto, pero gana Argentina.

¿Qué potencias habrá en Brasil? Los favoritos…

España está un poquito más arriba que todos. Por eso ganó el Mundial de Sudáfrica y las dos últimas Eurocopas. Alemania está muy-muy bien… Ellos dos, más Brasil y Argentina, deberían disputar el título. Sí, cómo no, nosotros nos vemos con posibilidades en Brasil.

Julián, ¿qué sabes de Viña del Mar?

Gran playa, creo que es una ciudad con playa muy hermosa, de las mejores de Sudamérica. Van muchos argentinos a Viña. El Bocha Ponce, mi amigo y compañero en Estudiantes, me ha hablado maravillas de Viña. Él jugó en Everton y está viviendo en Concepción. El agua del Pacífico es muy fría, ¿no?, es congelada creo. Es muy linda Viña, tengo muchos amigos que la conocen.

Algo del Festival de la Canción…

¡Cómo no, es muy famoso! Traen a las mejores figuras mundiales, grandes artistas. Lleva muchos años el Festival, se ve en Argentina porque todos los artistas son conocidos. Supe que traen a Elton John, ese es un gigante. Ojalá traigan a Luis Miguel, me gusta mucho. Aunque me dijiste que cantó este año… Ojalá lo repitan.

Tu saludo y mensaje a los deportistas de Viña del Mar…

Cómo no… Hay que hacer deporte, el deporte es salud, hay que prepararse bien para la alta competencia. Todos los pibes, niños, tienen que hacer un deporte, cualquiera que sea. Que lo practiquen en el colegio o en algún equipo de barrio. El deporte es muy importante en la vida de todo ser humano.

A descansar, Julián. Ojalá veamos mañana un juego limpio y un espectáculo que encante al respetable. Adiós, gracias.

Gracias a ustedes por visitarme, por pasar un buen momento conversando de lo que más nos gusta. Saludos y gracias a Javier (Aravena, director de la CASA DEL DEPORTE de VIÑA DEL MAR), él te dijo que si no entrevistabas a Messi, Agüero, Higuaín o a Sabella hablaras conmigo. Un placer, los muchachos y Alejandro están muy concentrados en el partido. No dan entrevistas. Me has hablado muy bien de Javier, del gran trabajo deportivo que hace en Viña junto con su alcaldesa. Es importante lo que hacen en tu ciudad, principalmente con los más pibes. Ahí está el futuro… Muy lindo el obsequio que me trajeron, dice VIÑA, CIUDAD DEL DEPORTE (lo contempla y repasa por enésima vez). Lindo, gracias. Nos vemos mañana antes del partido y me avisás cuando salga la nota, tenés mi correo y teléfono.

Al cabo, hegemonía albiceleste con una perla de Messi -tras ridiculizar a Jara con su enguantado botín siniestro- y con la de un Tanque, Higuaín, que husmeó el área roja para definir con un obús al ángulo más lejano. Golazos que agudizan las pretensiones nacionales para adentrarse en la Fase Final de Brasil 2014 (Chile jamás ha jugado dos Mundiales sucesivos, salvo el ’62 e Inglaterra ’66… Para el primero no jugó Eliminatorias, fue digno anfitrión). Aceptable presentación de La Roja, hasta el 0-1, en una ardua y afanosa semana de la CASA DEL DEPORTE que comenzó con su presencia en el cuadragésimo aniversario -celebrado en Chicureo, Santiago- de la debacle aérea que unos rugbistas uruguayos sufrieron en 1972, en una montaña chilena. La CASA DEL DEPORTE de VIÑA DEL MAR con Canessa, Parrado, con el arriero Sergio Catalán… con todos. Con el fútbol, con el rugby, con todo lo que la convierte en la CAPITAL DEL DEPORTE DE CHILE.

Por Mario Ramírez Escudero

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