DIEGO LUGANO

Domingo 12 de Diciembre de 2010
“Elías Figueroa, en Uruguay, Brasil y en el mundo, es una referencia histórica. Es un ‘monstruo’”
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  • DIEGO LUGANO

Hola, Diego, ¿cómo estás, te acuerdas de Viña? ¡Hola, cómo no me voy a acordar de ustedes, de Viña del Mar, del Hotel Sheraton, si ahí estuvimos para las eliminatorias el año pasado. Y de vos es imposible olvidarse, si tenés un look inconfundible! (le dice a Julián, el fotógrafo que la CASA DEL DEPORTE de Viña del Mar tiene en Santiago). Y sí, a la noche conversamos, volvemos a las 12. Es el primer contacto que sostenemos con Diego Alfredo Lugano Moreno, “El Tota”, educado capitán de la selección uruguaya de fútbol que en el último Mundial de Sudáfrica recuperó la historia con un inesperado cuarto lugar. Primer contacto con el patrón celeste, en momentos que él y sus compañeros generan un caos y revuelo mayúsculos, en medio de un centenar de hinchas que quiere ver de cerca a figuras de alto vuelo: Diego Forlán, Luis Suárez, Sebastián Abreu, Mauricio Victorino, zaguero de Universidad de Chile, Andrés Scotti, defensor de Colo Colo y al mismo Lugano, ex pupilo de Roberto “Cóndor” Rojas en el Sao Paulo de Brasil. Fue en el Hotel InterContinental, emplazado en Av. Vitacura 2885, comuna de Las Condes, cuando la escuadra dirigida por Óscar Tabárez abordaba el bus que los llevó al Estadio Monumental David Arellano, donde el 17 de noviembre Marcelo Bielsa condujo por última vez al “Equipo de Todos”, desde las 21 horas (¿Habrá sido la última?).

La Casa del Deporte, que vio el triunfo nacional por 2 a 0 en el citado hotel, sigue en órbita internacional. El entrevistado anterior, también uruguayo, fue el Doctor Roberto Canessa, rugbista que en 1972 derrotó durante 72 días a la Cordillera de Los Andes. La intención primordial era dialogar con Diego Forlán, el mejor futbolista en Sudáfrica, pero nos encontramos con un divo, con un pelmazo indiferente que a duras penas -costó una barbaridad- posó para una fotografía con gorra y póster distinguidas con el rótulo “VIÑA, CIUDAD DEL DEPORTE”. No así el resto de los cuartos en la Copa del Mundo de la Fifa 2010, que, sociables, miraron sonrientes el zoom de la precursora entidad viñamarina. ¡Un gran jugador, Forlán! Gran decepción y sorpresa, igualmente. ¿Usted creee que Franz Beckenbauer, Pelé o Elías Figueroa dificultan una instantánea que no tarda más de dos segundos? ¡No! Los conozco.

A la hora 0 con cinco minutos volvió el seleccionado charrúa al InterContinental con un Lugano que no omite su compromiso: “Hola, cómo andan, cómo estuvo el partido. Subo a comer y bajo pronto”. Y bajó al lobby el actual mandamás de los dos veces campeones del mundo, sin poses, con una sencillez, humildad y simpatía impresionantes, esos valores que sólo muestran los ídolos auténticos. Bien sabe el espigado líder que hoy defiende al Fenerbahce de Turquía, que el ídolo real lo es también fuera de la cancha, por eso nos concedió esta nota a las ¡2.30 horas del jueves 18 de noviembre! Sí, leyó bien: a las 2.30 ante meridiano. Es Lugano, un caudillo que guapea por los premios con los directivos de su federación, que en el césped luce personalidad, garra, temperamento y un imponente juego aéreo, y que afuera es un gentilhombre y uno más del grupo. Un señorito, qué duda cabe.

-Es tarde, Diego. Son las dos y media, debes descansar y poco después viajar al viejo mundo. ¡Vamos! ¿A qué hora te vas?

-A las 8, a Madrid primero y después sigo a Estambul, Turquía.

-¿Dónde se ubica Fenerbahce?

-Es un barrio importante dentro de Estambul, una ciudad de 18 millones de habitantes, la más grande de Europa.

¿Cuándo y dónde naciste?

-El 2 de noviembre de 1980 en Canelones, ciudad del interior de Uruguay que pertenece al departamento de Canelones. Está a una hora de Montevideo. Y nací en el barrio Parada Rodó.

-Tus padres, familia, ¿quiénes la conforman?

-Diana Moreno Acosta y Alfredo Antonio Lugano Valdivia, mis padres. Y tengo dos hermanas, Rosana (31 años) y Marianela (23)… Sí, Rosana con una s.

-¿Eres casado, eres padre?

-Sí, soy casado… Karina Patricia Roncio Castro es mi mujer, ella también es de Canelones. Tenemos tres hijos: Nicolás (10), Thiago (4) y Bianca, que va a cumplir dos.

-¿Qué estudios tienes? Se advierte mucha educación en tus palabras. Eres muy diferente a cómo eres dentro de la cancha, y, por otra parte, sabemos que tienes un gran número de seguidoras, varios “Fans Club”.

-(Reímos. Diego, complacido y con mesura) Teminé bachillerato, la enseñanza secundaria, y después cursé ocho, nueve meses de facultad de economía… Y ahí me fui a Brasil, a San Pablo, un gran club.

-¿En qué clubes has jugado?

-En Nacional (de Montevideo), en el Plaza Colonia (de Colonia del Sacramento, Uruguay)… Este, volví a Nacional el 2002 y luego en San Pablo de Brasil el 2003. Ahora juego en el Fenerbahce desde el 2006. Y debuté en Nacional el ’99.

-En Sao Paulo estuviste con Roberto Rojas, ex arquero chileno.

-Sí, Roberto era auxiliar técnico y cuando llegué él estaba como entrenador y me hizo debutar en marzo del 2003. Él trabajó como encargado de arqueros e hizo un gran trabajo con Rogerio Ceni. Vos sabés que Rogerio es el arquero que más goles ha hecho en la historia (más de noventa, muchos de ellos de tiro libre; supera al paraguayo José Luis Chilavert y al colombiano René Higuita).

-Hablando de chilenos, Diego, te lo pregunto breve y directamente: ¿Elías Figueroa? El año pasado hasta sacaste voz de relator de fútbol cuando hablamos de él. Dijiste: “Elías Rrrrricarrrdo Figueroa” (emite una gran carcajada “Don Diego”)

-Sí señor, si me acuerdo, hablamos harto esa noche. Bueno, primero como amante del fútbol, sé que es el máximo zaguero que pasó por mi país. Segundo, como zaguero, es una gran referencia… Este, en Uruguay hasta hoy se dice que es uno de los máximos defensores que pasó por nuestro fútbol en un Peñarol en época gloriosa. Yo también jugué en Brasil donde es una referencia histórica como defensa en Internacional de Porto Alegre y en todo Brasil. Y en el mundo. Siendo zaguero, no sé en qué año fue electo el mejor del mundo si no me equivoco (1974) y el mejor de América (tres años consecutivos, 1974 a 1976). Y bueno, eso demuestra lo “mostro” (monstruo) que fue, uno de los mejores del fútbol sudamericano y mundial. He visto imágenes en Brasil, el gol contra Cruzeiro cuando salió campeón el Inter (en 1975) lo repiten mucho, el “gol iluminado” es famoso. He visto más imágenes en Brasil que en Uruguay, porque obviamente es una época posterior y mejor televisación, pero por lo poco que vi y mucho que escuché, es un “mostro”, ¿no?

-¿Es difícil portar la jineta de capitán uruguayo, reemplazar a “El Mariscal” José Nasazzi, capitán del Uruguay campeón del mundo en 1930, y a Obdulio Varela, el “Negro Jefe” del título en Brasil 1950, el del Maracanazo?

-De qué figuras me hablás… Obviamente que es una gran responsabilidad ser capitán en mi país. Nasazzi lo fue en el primer Mundial de la historia, que lo ganamos en casa, y Obdulio Varela el ’50, cuando ganamos a Brasil en el mismo Estadio Maracaná. No, no es fácil ser capitán y es un gran orgullo serlo, un honor. Y no me nombraste a Hugo de León, otro zaguero, vos sabés, también histórico capitán nuestro.

-¿Él es tu ídolo?

-Sí, Hugo fue grande, fue campeón con Nacional de Montevideo y Gremio de Brasil de Copa Libertadores e Intercontinental. Gran referente. Jugó también en River de Argentina y en Santos de Brasil… (Enzo) Francescoli también, otro gigante de nuestro fútbol.

-Para ti, ¿quién es el mejor futbolista uruguayo de siempre?

-Pedro Virgilio Rocha… Pedro jugó tres mundiales y con Peñarol ganó varias Libertadores (tres) y la Intercontinental. Bueno, jugó con (Elías) Figueroa y también fue una figura muy importante en San Pablo de Brasil en los 70.

-¿Y el de hoy?

-Forlán. Demostró en el Mundial que fue el mejor, gran jugador, además compartió el título de goleador con cinco goles junto a… Este, ustedes me ayudan. Con (Miroslav) Klose, (Thomas) Müller, el español David Villa, (Wesley) Snijder. ¡Cómo sabés vos, qué memoria tenés, si sos fotógrafo y no periodista! (ríe Diego mientras reconoce el apoyo de nuestro asistente gráfico).

-¿El mejor de todas las épocas y el de estos tiempos, Diego?

-Pelé y (Lionel) Messi. No hay dudas… Para mí no hay dudas.

-Antes de ir a Sudáfrica 2010. Sufrieron harto en las tres últimas eliminatorias, han jugado tres repechajes seguidos, perdieron uno y con un gol tuyo, a lo guapo, con un “suelazo” en San José de Costa Rica, virtualmente clasificaron al último Mundial.

-Sí, señor. Hemos jugado tres repechajes… El del 2002 y 2006 lo jugamos con Australia. El 2006 lo perdimos por penales en Sydney y con Costa Rica, ahora para Sudáfrica, ganamos 1 – 0 de visita. Sí, ahí el gol (ríe por lo del suelazo) lo hice yo… Insistí y le pegué con la suela después de un cabezazo mío. Y en Montevideo, empatamos a 1 sufriendo mucho. Bueno, eso te demuestra que las eliminatorias sudamericanas son muy competitivas y fuertes. Quedó demostrado en el último Mundial cuando casi todas las selecciones sudamericanas fueron protagonistas. Nos ha costado llegar directamente al Mundial, y es un déficit que tenemos que mejorarlo si Dios quiere esta eliminatoria para no sufrir tanto y llegar a la copa. Creo que hay jugadores, fútbol, argumentos, hay todo para clasificar más accesible, ¿no?

-Desde México 1970, cuando Pelé y Brasil dieron un toque al mundo, que Uruguay no ocupaba lugares de vanguardia. Fueron cuartos tras caer 1 – 0 con Alemania Federal. ¿Qué significa para ustedes el cuarto puesto en Sudáfrica?

-Muy importante porque volvimos a dar una gran satisfacción a nuestro fútbol, volvimos a ser protagonistas… En Uruguay el fútbol ocupa un rol muy importante dentro de la sociedad. Uruguay nació conociendo grandes victorias internacionales, a nivel de clubes, selecciones, entonces la gente eso lo tiene adentro y siempre es una presión muy grande que tenemos los jugadores de llevar a nuestro país al más alto nivel, sabiendo que cada vez el fútbol es más competitivo y que Uruguay, por ser un país tan pequeño, provoca menos impacto a todo este “mostro” que es el negocio del fútbol hoy por hoy.

-¿Cuál fue el partido más dramático y el mejor de ustedes, Diego? Nos imaginamos cuál fue el más excitante y conmovedor.

-Con Ghana, ese fue el más dramático… Yo me lesioné en el primer tiempo, e imagináte cómo sufrí con la mano de (Luis) Suárez y con el penal que desviaron ellos en el último minuto del alargue (Gyan Asamoah, por sobre el horizontal). Y después, en la definición. Cómo definió Sebastián (Abreu) en el último penal. Me decís que él y (Zinedine) Zidane, nadie más, se atreven a patear uno así en un Mundial. Sí, hay que tener sangre fría y personalidad. Y sí, mucha clase como decís. Con Ghana hicimos el partido más dramático del Mundial. Bueno, y con Sudáfrica creo que hicimos nuestro mejor partido, fue el más importante y el del debut.

-Quedará en los anales el juego con Ghana. Todo el mundo te vio cuando corriste lesionado, rengueando, y te fundiste en un abrazo con Abreu, Suárez, con todos. Así, desde los 10.97 metros -distancia penal- pasaron a una semifinal con Holanda. Fue una de las escenas más emotivas vistas en una Copa del Mundo de fútbol, el espectáculo más sintonizado de la Tierra.

-Fue una de las imágenes más emocionates, gracias a Dio nos tocó a nosotros… El Mundial, todos sabemos, tiene una sintonía bárbara, gigantesca en televisión en todo el mundo. Cómo estaba Suárez, él hizo la mano, una mano penal que nos permitió avanzar. Fue muy hermoso y sufrido.

-¿Fue España el justo campeón?

-No, Alemania fue el mejor, el más ofensivo. A España le costó acceder a la segunda etapa, jugó con ustedes y le costó mucho. Chile tuvo un par de errores y España no fue mejor.

-Y Chile, Diego, ¿cómo anduvo?

- Bien, confirmó su gran eliminatoria, con España mereció más y con Brasil pierde cualquiera… Bien Chile. Me hablás de Bielsa. Gran técnico, de nivel mundial, lamentable que se vaya.

-Si tú fueras presidente de la Federación de Chile, ¿a qué entrenador contratarías?

-Pellegrini… Yo lo contrato a (Manuel) Pellegrini. Él confirmó en Argentina, en River, y en España que es una gran técnico, es uno de los pocos de nivel internacional que tienen.

-Es el único, Diego. Sin Vicente Cantatore ni Mirko Jozic, que ya no dirigen, es el único. ¿Por qué no estás en un fútbol mayor al de Turquía? Hemos sabido que conversaste con Juventus, Nápoles, Real Madrid… ¿En qué liga te gustaría jugar?

-Sí, hubo ofertas, varias, pero no llegué a acuerdo por un tema económico… Y la liga inglesa me gusta, sin ningún equipo en especial. Tengo treinta años, creo que estoy para jugar en una liga más competitiva.

-¿Eres hincha de Nacional?

-No, hoy por hoy soy hincha de San Pablo. En Brasil gané la Libertadores y fui campeón mundial el 2005. Le tengo mucho cariño a San Pablo y bueno, Nacional es importante, en él debuté el 2000 contra Defensor Sporting. Jugué mi primer partido oficial en el (estadio) Centenario, perdimos 2 – 1.

¿Y tu estreno en la selección cuándo se registró?

-En la mayor (selección adulta) debuté en la eliminatoria del 2006… Fue el 2004, en el Centenario frente a Paraguay, ganamos 1 – 0. Hice dupla titular con Paolo Montero. Sí, Paolo fue compañero de Marcelo Salas en la Juventus… Este, además de Figueroa, a los jugadores chilenos que más conozco son Salas e Iván Zamorano.

Las 3.5 del jueves 18 marca el inexorable cronómetro. Un imperativo y breve descanso reclama a Diego Alfredo Lugano, quien a las 8 debe volar hacia el viejo continente para volver a ordenar y mandar la defensa del Fenerbahce de Estambul, club que necesita imperiosamente al dueño de la número “2″ Celeste desde hace seis años, para inscribirse en la competencia de clubes más antigua del mundo, en la próxima Copa de Campeones de Europa, la “Champions League”. Otro entrevistado de alcurnia internacional comienza a despedirse transitoriamente de la Casa del Deporte de Viña del Mar, de la CIUDAD DEL DEPORTE, como en encuentros pasados lo hicieron otras figuras de pergaminos mundiales: Tomás González, don Vicente Cantatore, Iván Morovic (intrínseco viñamarino, hoy Gran Maestro de nuestro hogar deportivo), doña Marlene Ahrens, Iván Zamorano, Alfonso de Iruarrizaga, Claudio Borghi, Rodrigo Jordán, don Sergio Livingstone, Roberto Canessa… No nos olvidamos que en el InterContinental, antes del adiós de Bielsa, Hebert Revetria, delantero campeón con Colo Colo ’86 y compatriota de Lugano, preguntó y envió afectuosos saludos a Jorge “Chicho” García – profesor de nuestras Escuelas de Balompié -, de quien fue compañero en Cobreloa. “El ‘Chicho’ era un ‘cra’, muy técnico, gran jugador, fino”, rememoró el ex seleccionado oriental, que asimismo certificó: “Elías (Figueroa) fue el mejor defensa del mundo… Sí, del mundo. Jugué por Cruzeiro (de Brasil) y lo enfrenté cuando él estaba en Inter”. Tampoco que Mario Rebollo, asistente del DT Óscar Tabárez, evocó y elogió a otro de los nuestros, Gabriel “Coca” Mendoza, director de los 16 Centros de Proyección Futbolística de esta Casa del Deporte. “Y cómo está el ‘Coca’, y Viña. Con el ‘Coca’, el ’92 con Colo Colo, fuimos campeones de la Recopa en Japón y de la (Copa) Interamericana. Grandes recuerdos, dale mis saludos”, expresó el otrora defensor del popular club nacional.

“A dormir, señor. Hasta pronto si Dios quiere, nos vemos en la próxima eliminatoria y en Argentina. Tienen que ir a la Copa América del próximo año, jugamos con Chile en Mendoza. Ahí nos vemos, gracias por la visita, los mejores deseos a Viña del Mar y a su deporte y nos vemos en la Copa América, ojalá estén”. Palabras de capitán, de un campeón de la Libertadores y del mundo, de un futbolista particularmente correcto, de un señor, de un “Mister Nice” (Señor Agradable) como apodan a otro superlativo deportista, Pete Sampras, tenista y persona humilde, como los grandes.

Por Mario Ramírez Escudero

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