CASA DEL DEPORTE

ico-clima
13.5 ºC
Muy nublado

RIGOBERTO SÁEZ

Miercoles 28 de Julio de 2010
“Los niños y jóvenes de viña, agradecerán la obra deportiva de la alcaldesa Reginato”
1.361 visitas
  • RIGOBERTO SÁEZ

El tenis y fútbol no son las únicas disciplinas que han brindado lauros y prestigio a Viña del Mar y a nuestro país. No. Hay otras que también son reconocidas en el exterior, debido a cultores que igualmente adquieren triunfos. Es el caso del judo, que, por medio de don Rigoberto Sáez García, ha dado a la Ciudad del Deporte notoriedad y un extenso número de logros. Nacido en Arauco, Octava Región, el 20 de julio de 1939, don Rigoberto se instaló para siempre en Viña del Mar en 1959, año en que fue trasladado por la Armada de Chile, como defensa de costa – actual infante de marina -, desde Talcahuano. Fue en la institución naval donde abrazó las artes marciales, al judo principalmente. Muy gentil, grato y muy querido por sus alumnos, este padre de cinco hijos – junto a doña Gladys Navea – fue formado por el japonés Takaki Sato, maestro de judo en la Marina de Guerra, a quien recuerda permanentemente desde su residencia de Canal Beagle, en Viña del Mar Oriente. Este Séptimo Dan, el grado más alto en Chile, Presidente de la Federación Chilena y de la Confederación Sudamericana de Judo (además de Vicepresidente de la Confederación Panamericana), responde a la CASA DEL DEPORTE en un céntrico café viñamarino.

Usted, además de numerosas funciones como directivo, educa a alumnos de las escuelas de la Casa del Deporte. ¿Cómo llegó a ella, en qué momento? “La Casa del Deporte me llamó cuando asumió como alcaldesa la Sra. Reginato, en 2005, y acá estamos, felices, haciendo clases en el colegio Pdte. Pedro Aguirre Cerda y en el Gimnasio Polideportivo, formando a alumnos desde 11 a 60 años de edad”. 

¿Ha formado a competidores de buen nivel, está satisfecho con su proyecto? “Sí, absolutamente. Hemos formado a 18 cinturones negros, al menos, y a varios campeones nacionales en todas las categorías”. 

¿Cuál fue su mayor logro deportivo, don Rigoberto? “Haber sido campeón nacional, y defender a Chile en el Mundial de México 1969, en el que fui 14to entre 80 judocas. Además, soy el único árbitro chileno categoría “A”, es decir, puedo dirigir en olimpiadas y en competiciones mundiales. He arbitrado en seis mundiales, en Europa y América”. 

¿Qué opinión le merece lo que realiza la Municipalidad de Viña en el plano deportivo? “Muy positivo, porque antes el deporte no estaba bien desarrollado en Viña, había otras prioridades. Es evidente cómo la Casa del Deporte ha masificado muchas actividades. Yo he tenido el agrado de formar no sólo deportistas, sino también a personas”. 

¿Qué más le gustaría hacer, don Rigoberto.Tiene algún desafío? “Sí, quiero traer a Viña un Panamericano de judo, traer a 23 países. Creo que tenemos la capacidad para lograrlo”. 

Usted fue a Atenas 2004 y a Beijing 2008 no quiso ir. ¿Es así? “A Atenas fui con la delegación del judo, y a Beijing le di mi cupo al entrenador Eduardo Novoa. Lógico. ¡Para qué iba a ir yo si un técnico es más importante!” 

¿Vivió alguna anécdota en Atenas? “Sí, me acuerdo harto de cuando estábamos por salir a la jornada inaugural. Nicolás Massú estaba muy inquieto porque no podía hacer el nudo de su corbata. Se lo tuve que hacer yo. Pregúntele a él si lo ve. Parece que le di suerte”. 

Concluyendo, ¿Quiere enviarle un mensaje a la Sra. alcaldesa, don Rigoberto? “Por supuesto. Decirle que siga por la ruta del deporte de la misma forma que lo ha hecho hasta ahora, porque la actividad física prolonga la vida. Los niños y jóvenes de Viña agradecerán su obra. Y dé a las autoridades de la Casa del Deporte, también, la gratitud de quienes podemos enseñar”.

1.361 visitas

Comenta esta Nota