CASA DEL DEPORTE

ico-clima
14.4 ºC
Despejado

01 de septiembre 2001: Gracias, Iván

Viernes 01 de Septiembre de 2017
Zamorano, valor esencial de nuestro fútbol, se despidió de la Roja ganándole al campeón mundial.
448 visitas
  • 01 de septiembre 2001: Gracias, Iván

El primer día de septiembre de 2001, el fútbol chileno asistió a la despedida de uno de sus mayores ídolos, Iván Zamorano, quien aquel sábado vistió por última vez la casaquilla nacional contra los campeones mundiales vigentes y monarcas de la Eurocopa 2000, la Francia de Zidane, Thuram, Vieira, Petit, Pires, Trezeguet… O sea, una ilustrísima visita para un momento de abundantes emociones en el Estadio Nacional, donde el Piojo iniciado en el Cultural Villa México y en el Benito Juárez de Maipú dijo adiós a lo grande. El campeón y pichichi en el Real Madrid, acaso su cumbre deportiva, que debutó por la Roja en 1987 enfrentado a Perú en Lima, gestó el triunfo sobre los galos eludiendo con un túnel de antología a Desailly antes de ceder a Pablo Galdames, quien señaló la apertura a los cinco minutos. En la segunda fracción, también con una cifra tempranera de Reinaldo Navia, Chile amplió la ventaja, descontándola Trezeguet tras una excelente habilitación de Henry. Y a los 85 minutos, el coloso de Ñuñoa se apoderó de palpitaciones cuando el capitán fue reemplazado por Claudio Núñez, generando en Alicia Zamora y Erika, su madre y hermana, incontenibles llantos ante el ensordecedor homenaje de más de setenta mil almas. Ahí también, entre lágrimas, Iván recordó a su padre Luis, ausente de sus conquistas desde 1980. De esta manera, el autor de 34 tantos oficiales por la Selección, a la que defendió en 69 ocasiones, coronó su triunfal derrotero por el Equipo de Todos, dejando en la memoria colectiva anotaciones brillantes: frente a Colombia y Venezuela, cuando marcó cinco, en las eliminatorias del 98; sobre Brasil en el 3-0 inscrito en las clasificatorias de 2002; el segundo a Estados Unidos en Sídney 2000, dándonos la presea de bronce… Tantos. Y un cabezazo de excelencia con el cual batió, cual helicóptero, a Paraguay en el camino a Francia 98, un manual de cómo elevarse, suspenderse en el aire y cabecear en esa victoria por 2-0.

448 visitas

Comenta esta Nota