13 de marzo 1941: Cómo olvidarte Pilcaniyén, imposible

Martes 13 de Marzo de 2018
Fulminante e intrépido, el caballo montado por Manuel Quezada hizo suyo un inolvidable Derby, el 56° de una rica historia.
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  • 13 de marzo 1941: Cómo olvidarte Pilcaniyén, imposible

Mimado, querido y reverenciado por su amo, Carlos Garcés Guzmán, el memorable Pilcaniyén fue confiado a la sagaz fusta del jinete Manuel Quezada, quien no desentonó en lo más mínimo en la 56° edición del clásico viñamarino. Tras la irrebatible victoria de Esperanto trece meses antes, conducido por Osvaldo Ulloa, doce caballos de tres años le dieron un inolvidable espectáculo al respetable que atestó como siempre el Sporting Club, especialmente el favorito de Garcés, Kasaceno y Chiloé, dueños del podio en el coloso de A. Los Castaños. Recapitulemos el tramo final de la gran fiesta deportiva de 1941: en el último giro, el látigo de Quezada colocó a su competidor por fuera del grupo de avanzada, mirando a su derecha a Rey Mago y a Chiloé, y cuando Kasaceno arremetía por dentro, le dio un poco de rienda. Con esa jugada de manual, el ejemplar esculpido por Garcés y diestramente guiado por Quezada ganó aquel Derby, sacándole un cuerpo de ventaja a su escolta principal y dos y medio al tercero en discordia. Estos pormenores entraron a la historia grande del máximo desafío de la hípica criolla, matriculando el vencedor, fallecido un año más tarde a causa de un cólico, dos minutos y 29 segundos en los 2.400 metros del también venerado césped viñamarino. Y añorando a señeros jockeys y a primeros actores, como Pilcaniyén, no podemos soslayar a Rival y a Osvaldo Ulloa, propietarios de las palmas en 1942. 

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