CASA DEL DEPORTE

ico-clima
8 ºC
Parcialmente nuboso

Aprender a medir el consumo de alcohol en cuarentena

Lunes 20 de Julio de 2020
Aliviar la angustia, mejorar la calidad del sueño o lidiar con problemas de ansiedad ha llevado a algunas personas a aumentar su consumo de alcohol durante esta cuarentena. Un hecho preocupante dado su efecto nocivo para la salud y potencialmente adictivo.
142 visitas
  • Aprender a medir el consumo de alcohol en cuarentena

Y si bien un estudio al respecto realizado en junio por el Senda (Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol) arrojó que un 41,8% de las personas bajó su consumo –principalmente porque tiene menos oportunidades para beber–, un 21.4% de los encuestados dice estar consumiendo más bebidas alcohólicas.

Dentro de este último grupo, los motivos principales aludidos son la ansiedad, estrés y la depresión que genera el Covid-19; le sigue la mayor cantidad de tiempo para hacerlo, y, finalmente, hay quienes lo atribuyen al aburrimiento.

El doctor Nicolás Libuy, psiquiatra de Clínica Alemana, explica que este consumo es perjudicial para intentar aliviarse y puede “empeorar las reacciones de ansiedad, angustia, ánimo y alterar el sueño”.

Por lo tanto, recalca el especialista, es importante saber que bebiendo no se va a encontrar solución a ningún malestar: “es muy desaconsejable buscar en el alcohol la manera de aliviar estos síntomas”, advierte.

Fácil acceso y potencial adictivo

Uno de los factores que facilita la ingesta de alcohol es, según el doctor Libuy, su fácil acceso. Incluso en cuarentena, cuando hay gran cantidad comercios restringidos, “sigue estando disponible para muchas personas, lo que puede empeorar los niveles de consumo”.

Esto, con personas que ya tenían un alto nivel de ingesta antes del confinamiento, como con aquellas que lo han aumentado y exacerbado durante la pandemia.

 “Cuando es fácil acceder y cuando las personas tratan de encontrar un alivio en el alcohol para sus síntomas, puede haber una muy mala combinación”, advierte el psiquiatra. 

Existen también personas que, sin tener una dependencia o un alcoholismo, pueden tener problemas relacionados con el alcohol, momento en el cual se puede estar en una etapa temprana donde ya hay elementos de consumo que son de riesgo.

Ejemplo de ello es comenzar a normalizar el beber en situaciones sociales, dadas en este contexto por las videollamadas. “Hay que tener mucho cuidado con eso porque algunas personas pudiesen aumentar su consumo a raíz de empezar a consumir en contextos en los cuales antes no lo hacían”, detalla el doctor.

“Cuando una persona no puede encontrar alivio a su malestar, no puede encontrar un bienestar en otras situaciones más saludables y recurre al alcohol para sentirse bien, ya es una situación en la cual debemos preocuparnos”, dice el especialista, a la vez que aconseja pedir la ayuda de un profesional de la salud mental, como un psicólogo o psiquiatra. 

Fuente www.clinicaalemana.cl 


142 visitas

Comenta esta Nota