El Barça, con la garra de Vidal y el prodigio de Messi, se acerca a su sexta Champions

Jueves 02 de Mayo de 2019
Arturo Vidal, presente los 90 minutos en el 3-0 sobre el Liverpool, comienza a acariciar la final de la Liga de Campeones de Europa.
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Por el primer encuentro semifinal entre blaugranas y los Reds, se instaló ayer un dificultoso visitante en el Nou Camp, debiendo extremar el chileno Vidal y catalanes abundantes recursos para avanzar al juego definitorio de la Liga de Campeones 2018-19. Por el nivel del Liverpool, el local apostó desde el arranque por el volante nacional para equilibrar el despliegue físico de los ingleses, como también para contrarrestar la incesante movilidad de Mohamed Salah y de Sadio Mané.

Con este planteo, los pupilos de Ernesto Valverde empezaron gradualmente a disimular una discreta presentación, mereciendo a la postre los británicos llevar una eliminatoria más abierta a Anfield Road, donde Messi, Suárez, Vidal y compañía tendrán la ocasión de certificar un nuevo paso a la instancia mayor de la codiciada Orejona. No obstante aquel discreto accionar de los momentos iniciales, el horizonte culé comenzó a disiparse en el minuto 25.

En ese instante, Arturo Vidal, quien ya se imponía con excelente ubicación y con prestancia de titularísimo, despachó un largo balonazo al flanco izquierdo del ataque de su conjunto, encontrando a Coutinho, quien cedió a Jordi Alba. El lateral envió un centro medido al corazón del área, colmado de cianuro, donde apareció como siempre un expediente letal husmeando esa zona: el olfato de Luis Suárez para decretar la apertura, con la cual se fueron al descanso.

Sintiendo el golpe propinado por el uruguayo, el cinco veces campeón de este torneo salió a enfrentar el segundo tiempo con todas sus armas, estando cerca de igualar el marcador en sus dos primeras aproximaciones, cuando Marc ter Stegen estuvo colosal al desviar al córner las arremetidas de James Milner y de Salah. Y mientras el portero alemán se convertía en figura determinante, surgió la mayor carta de triunfo del Barcelona, Leo Messi, para cimentar un marcador acaso lapidario a cinco días de la vuelta.

A los 28, el genio rosarino inició un ataque presuroso escoltado por Suárez, quien no pudo señalar la segunda conquista impedido por el horizontal, pero sí pudo concretar mansamente la cifra concluyente el propio Messi tras recoger la devolución del larguero. Y a falta de ocho minutos, el mundo presenció la enésima fantasía del Enano, esta vez con un agregado estadístico: se paró frente a una compacta barrera, poniendo el balón en un rincón donde Alisson ni ningún portero puede llegar, matriculando además su diana número 600 vestido de azulgrana.  

El Camp Nou estalló y saludó por largos minutos la maravillosa obra del trasandino, pudiendo incluso ovacionar un 4-0 que Ousmane Dembélé, solo frente al marco rival, dilapidó tras una asistencia del propio autor de un tiro libre de antología.

Dando un paso significativo en el camino a su sexto título continental, el Barça afrontará el pleito de vuelta el martes 7 de mayo, en Inglaterra, un día antes de la revancha entre el Ajax y el Tottenham Hotspur, a jugarse en Ámsterdam (en Londres, los holandeses obtuvieron una preciosa victoria por la mínima el 30 de abril). Y nuestro máximo embajador en el balompié mundial irá por su gran sueño: conquistar su primera Champions el próximo 1 de junio en Madrid, sede de la finalísima. Aquel lauro que le fue esquivo el 6 de junio de 2015, en Berlín, cuando el Barcelona, precisamente, venció 3-1 a la Juventus.      

Mario Ramírez Escudero

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