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14 de febrero 2002: Catolicazo en el Maracaná

Viernes 14 de Febrero de 2020
Historiando las felices jornadas de clubes nacionales en Brasil, rememoramos el 3-1 de la UC ante el Fla en Río: cuarta victoria de un chileno en el marco de la Libertadores.
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Alcides Ghiggia, autor del perenne 2-1 decisivo de Uruguay sobre el Scratch en la finalísima del Mundial del 50, consagró al coloso carioca en un campo tan gigante como la historia misma del fútbol. El Maracanazo, episodio inextinguible. Ese genuino santuario del deporte abrió las puertas a la Copa Libertadores en agosto del 63, cuando Botafogo recibió al Santos de Pelé, disputándose diez años después el primer encuentro de un cuadro chileno: en abril del 73, Colo-Colo pasó por encima del propio Botafogo en la ronda semifinal, propinándole un 2-1 con obras de Carlos Caszely y de Chamaco Valdés. Cinco temporadas más tarde, pero en el Morumbí, el Palestino iluminado por Elías Figueroa venció por idéntico placar a Sao Paulo, con tantos de Óscar Fabbiani y Pedro Pinto. Y el 87, el Cacique enmudeció al mismo recinto y rival, plasmando otro 2-1 con conversiones de Juan Gutiérrez y Jaime Vera. Quince años transcurrieron para ver nuevamente un triunfo de un conjunto nacional frente a la torcida brasileña, cuando la UC liquidó a Flamengo en aquel templo del deporte rey.

Los cruzados debutaron en la fase de grupos contra el Mengão, que a los 26 minutos se puso en ventaja por medio de Felipe Melo, vulnerando al arquero estadounidense Jonathan Walker. Bajo una persistente lluvia, se fue el tiempo inicial, volviendo agresivamente el equipo conducido por Juvenal Olmos al gramado de Río de Janeiro. A los cuatro, tras un brillante taco del Ratón Daniel Pérez, Miguel Ponce colocó el balón en el corazón del área, donde atropelló Miguel Cheíto Ramírez para igualar el marcador a punta de garra y fuerza. Rápidamente, Arturo Norambuena empezó a desequilibrar el choque a los siete con el singular olfato de los artilleros, conservando la ventaja el campeón chileno durante un prolongado trecho. A cinco del final, Milovan Mirosevic sentenció la cuarta victoria de uno de los nuestros en la tierra de los tetracampeones mundiales, hasta ese momento, luego de otro apoyo del Chueco Ponce. Y un mes después, los de la franja se impusieron 2-1 en la revancha jugada en San Carlos de Apoquindo, donde Melo, Mirosevic y Ramírez reeditaron la producción goleadora.

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