14 de abril de 1978: EL CHILENO REINOSO, IMPERIAL EN EL AZTECA

Martes 14 de Abril de 2020
Caudillo e ídolo sempiterno del América, Carlos Reinoso le dio al cuadro mexicano la Copa Interamericana ante Boca Juniors con un tiro libre convertido ¡a los 119’!
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A menos de dos meses de la apertura del Mundial de Argentina, las Águilas y los Azul y Oro disputaron las bregas cruciales de la sexta edición de la extinta Interamericana, en La Bombonera y en el estadio Azteca, donde un volante de exuberante personalidad, liderazgo y talento brilló a raudales durante una década. Surgido en A. Italiano en 1965, el Chico Reinoso, pieza inamovible de la Roja en la Copa del Mundo de Alemania 74, tomó la batuta del club fervorosamente adherido a millones de mexicanos y a las entrañas de Roberto Gómez Bolaños, el Chanfle, para guiarlo a la consecución de su primer título en este certamen. Contendido por los monarcas vigentes de la Libertadores y de la Concacaf (Confederación de Norte y Centroamérica y el Caribe), en el juego de ida animado en La Boca se impuso el local por 3-0, apoyado en valores de crédito internacional, tales como Hugo Orlando Gatti, Roberto Mouzo, Rubén Suñé, Mario Zanabria, Ernesto Mastrángelo y un hombre record e histórico: Francisco Sá, el futbolista que más Copa Libertadores ha ganado, seis, cuatro con Independiente y dos con los xeneizes. El 12 de abril, el coloso del DF presenció la contienda de vuelta, resuelta con la solitaria anotación de Hugo Kiese, mediocampista del dueño de casa.





Al no existir diferencia de gol en caso de igualdad en puntos, el nuevo titular del balompié interamericano se dirimió con un desempate en el mismo escenario donde Pelé, en 1970 y Diego Maradona, años más tarde, ascendieron al Olimpo deportivo. Ahí, la auténtica y extendida finalísima abrió sus intensísimas palpitaciones a los cuatro de la primera parte, con el tanto del argentino Severiano Pavón, igualándola a los 34 el atacante José Aceves. Después, hubo eternos minutos de batalla, incluyendo los noventa reglamentarios y diecinueve adicionales, hasta que el chileno se vistió de héroe restando… ¡un segundo para el desenlace! En aquel momento, Reinoso ejecutó con excelencia un tiro libre, dejando absolutamente estático al Loco Gatti el chanfle o la comba magistral de uno de los mayores ídolos del América en toda su historia. Dos decenios más tarde, el Colo-Colo de Mirko Jozic y la UC comandada por Manuel Pellegrini levantaron este trofeo, en 1992 y 1994.  

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