8 de junio 1990: CAMERÚN, LEÓN INDOMABLE PARA EL MONARCA

Lunes 08 de Junio de 2020
La Albiceleste, única selección que ha fracasado dos veces como campeón del mundo en un debut, cayó 1-0 contra los africanos en Italia 90.
127 visitas
  • 8 de junio 1990: CAMERÚN, LEÓN INDOMABLE PARA EL MONARCA
  • 8 de junio 1990: CAMERÚN, LEÓN INDOMABLE PARA EL MONARCA
  • 8 de junio 1990: CAMERÚN, LEÓN INDOMABLE PARA EL MONARCA
  • 8 de junio 1990: CAMERÚN, LEÓN INDOMABLE PARA EL MONARCA
  • 8 de junio 1990: CAMERÚN, LEÓN INDOMABLE PARA EL MONARCA

Ante Bélgica, el seleccionado construido por César Luis Menotti y encabezada por Mario Alberto Kempes, Ubaldo Fillol y Daniel Passarella, bastiones en la corona conquistada en Argentina 78, cayó por la cuenta mínima en el Nou Camp. Cuando en aquel coloso, sede del juego inaugural de España 82, Diego Maradona se estrenó en la Copa del Mundo absoluta. Ocho años después, tras el título conseguido en México gracias a un prodigioso Maradonazo, al equipo labrado por Carlos Bilardo le correspondió debutar en el Giuseppe Meazza, de Milán, donde Argentina comenzó a defender su segunda gema máxima frente a los Leones Indomables. Con Nery Pumpido, Óscar Ruggeri, Juan Simón, Sergio Batista, Jorge Burruchaga, Claudio Caniggia y el 10 del Nápoles como principales cartas, el campeón enfrentó a un cuadro rudísimo, teniendo en su mayor astro a una figura muy alejada de su esplendor físico del 86 y bien vigilado por la marca escalonada de Camerún. El primer tiempo terminó sin goles y cuando los trasandinos estaban en su mejor momento, mientras los africanos luchaban con diez hombres desde los quince del segundo por expulsión de André Kana-Biyik, llegó el batacazo.  

Tras un tiro libre enviado a los veintiuno al corazón del área albiceleste, brincó como una ráfaga incontenible el centroatacante François Omam-Biyik, para aplicar un cabezazo de pique al piso, que incomprensiblemente se le escurrió de las manos a Pumpido. Vapuleados con el mazazo, los de Bilardo buscaron desesperadamente en San Siro el arco protegido por Thomas N'Kono, no pudiendo vulnerarlo debido a la violencia de fuertes adversarios: tanto así que a falta de tres minutos para el final, Benjamin Massing bajó por enésima ocasión a Caniggia con una descalificadora patada, transformándose en la más brutal en la historia de los mundiales. En consecuencia, el 0-1 fue un justo castigo para un campeón sin alma de campeón, que después sí sacó frente a Unión Soviética, Rumania, Brasil (1-0, Caniggia), Yugoslavia e Italia, hasta disputar la segunda final consecutiva con Alemania. Camerún, por su parte, asumió el liderato del grupo B para luego eliminar a Colombia en octavos y perder 2-3 en el tiempo de alargue ante Inglaterra en la fase de los ocho mejores.

127 visitas

Comenta esta Nota