CASA DEL DEPORTE

ico-clima
20 ºC
Despejado

23 de noviembre 1975: CEREBRAL Y ARTÍSTICO, CHICOMITO ETERNIZA UNA JORNADA DE GLORIA EN SAUSALITO

Lunes 23 de Noviembre de 2020
Con tantos del Pelusa Pizarro, S. Morning dominó el encuentro hasta el minuto setenta, emergiendo ahí el festival de Chicomito Martínez, autor de una tríada de alta jerarquía. Hoy, Viña recrea un 4-3 para todos los tiempos…
117 visitas
  • 23 de noviembre 1975: CEREBRAL Y ARTÍSTICO, CHICOMITO ETERNIZA UNA JORNADA DE GLORIA EN SAUSALITO
  • 23 de noviembre 1975: CEREBRAL Y ARTÍSTICO, CHICOMITO ETERNIZA UNA JORNADA DE GLORIA EN SAUSALITO
  • 23 de noviembre 1975: CEREBRAL Y ARTÍSTICO, CHICOMITO ETERNIZA UNA JORNADA DE GLORIA EN SAUSALITO
  • 23 de noviembre 1975: CEREBRAL Y ARTÍSTICO, CHICOMITO ETERNIZA UNA JORNADA DE GLORIA EN SAUSALITO

Guillermo Martínez Fernández, fallecido el 7 de agosto recién pasado y apodado Chicomito por allá por 1953 en su natal barrio de Santa Inés, fue un hombre silente en el andar por la vida, pero en un campo de fútbol exponía una metamorfosis que le permitía dialogar afinada e incesantemente con sus pies de raso, especialmente con el diestro. De tal forma, el volante que en 1972 había llorado el drama del descenso, alcanzando su cúspide deportiva en 1976, dejó una estela indestructible cuando Everton y S. Morning entregaron a seis mil personas un choque a todo gol, resuelto sobre el final en Sausalito. Por la decimoséptima fecha del Nacional del 75, viñamarinos y autobuseros desplegaron un juego netamente ofensivo, inaugurándolo Néstor Fredes con un zurdazo imposible para Hugo Trucchia, portero argentino de la visita, en el minuto 35. Pronto, el Pelusa Víctor Pizarro, máximo anotador de ese campeonato con veinte cifras, igualó a los 39 frente a la Chancha Ricardo Werlinger. A los 41, nuevamente el Pelusa batió la puerta ruletera, yéndose los protagonistas al descanso con la transitoria ventaja de los bohemios. Ya en la segunda parte, el uruguayo Luis Cubilla se juntó con el infalible artillero del Chago, que a los siete minutos amplió la supremacía del momentáneo vencedor.

Cuesta arriba se puso el desafío para la escuadra de Martín García, DT campeón en 1950 y 52, apareciendo a los veintiséis aquel pie de raso derecho que deslumbró durante trece temporadas a la afición viñamarina y nacional. Con un tiro libre de colección, ubicado apaciblemente en el primer poste de Trucchia, Chicomito acortó diferencias. Diez minutos más tarde, el propio Martínez cambió la trayectoria del balón en otro tiro libre, colocándolo cruzado y con mayor potencia. Y en los instantes finales de un partidazo, el héroe de la jornada dialogó con Jorge López antes de establecer una victoria para todas las épocas, con un templado y fino disparo sobre la salida del guardián de los de la V negra. Concluido ese torneo de 34 fechas, ya se respiraba en la Ciudad Jardín un ambicioso proyecto para el siguiente año, en el que el Oro y Cielo bajó su tercera estrella gracias a un plantel rico en figuras y en propuesta futbolística: Vallejos, Galindo, Brunel, Azócar, Núñez, Salinas, López, Ahumada, Charola González, Cáceres, Spedaletti y Ceballos, entre otras, defendieron a ese equipo triunfante. Y Guillermo Chicomito Martínez, claro, quien en la segunda final del 76, ante U. Española, le dio un pase de raso al cordobés Ceballos para sellar el 3-1 decisivo.

117 visitas

Comenta esta Nota